Día 2 de 9 · La entrega
Mártir de la vida monástica
«Cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto.»
1 · Señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
2 · Oración del día 2
San Charbel, mártir de la vida monástica y faro de luz encendido en la montaña: tú que fuiste ante Dios vaso de agradable aroma, intercede por mí ante su trono.
Alcánzame la gracia que necesito y enséñame a entregarme sin reservas, como tú te entregaste. A ti sea la gloria ahora y por los siglos. Amén.
Aquí se hace, en silencio, la petición personal por la que se reza esta novena.
Se pide hoy: Entregarse a Dios sin reservas y sin buscar recompensa.
3 · Oraciones finales
- Padre Nuestro
- Ave María
- Gloria
Para meditar hoy
Durante veintitrés años, en la ermita de San Pedro y San Pablo, Charbel casi no habló. No escribió libros. No predicó multitudes. No dejó una sola frase célebre confirmada por su puño y letra.
Y sin embargo es uno de los santos más buscados del mundo. Eso debería desarmarnos: lo que lo hizo fecundo no fue lo que produjo, sino Aquel con quien estuvo.
Vivimos saturados de ruido y llamamos a eso «estar conectados». Charbel nos propone lo contrario: que hay un silencio que no está vacío, porque está habitado. Rezar no es pensar bonito. Es quedarse ahí.
Propósito de hoy
Hoy apaga el teléfono durante media hora y quédate delante de un crucifijo o del Santísimo. No pidas nada. Solo acompáñalo.
Estructura basada en la novena oficial publicada por ACI Prensa. Las meditaciones y los propósitos son propios de este sitio.