Día 8 de 9 · La penitencia
De rodillas sobre la áspera alfombra
«El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.»
1 · Señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
2 · Oración del día 8
San Charbel, a quien tantas veces se vio de rodillas sobre la áspera alfombra, embebido en Dios y ajeno a todo lo demás: intercede por mí.
Alcánzame la gracia que ahora te presento y ayúdame a vivir el resto de mi vida conforme a la divina voluntad, hacia esa perfección a la que tú fuiste elevado.
Aquí se hace, en silencio, la petición personal por la que se reza esta novena.
Se pide hoy: Vivir el resto de la vida conforme a la voluntad de Dios.
3 · Oraciones finales
- Padre Nuestro
- Ave María
- Gloria
Para meditar hoy
Charbel no buscó el sufrimiento por el sufrimiento. Buscó la libertad. Cada ayuno, cada noche corta, cada renuncia era un modo de decirle a su cuerpo: no mandas tú.
En una cultura que nos entrena para evitar toda incomodidad, esto suena incomprensible. Pero cualquiera que haya intentado algo grande —un deporte, una carrera, un matrimonio, la santidad— sabe que sin sacrificio no se llega a ninguna parte.
Y tú ya tienes tu cruz. No hace falta que la inventes: está en tu casa, en tu trabajo, en tu salud, en esa relación difícil. Se trata de cargarla con Él y no contra Él.
Propósito de hoy
Hoy elige un sacrificio pequeño y concreto, y ofrécelo por una persona que esté sufriendo.
Estructura basada en la novena oficial publicada por ACI Prensa. Las meditaciones y los propósitos son propios de este sitio.